Etapa 1

Pontevedra - Moraña

Distancia

65km

Desnivel positivo acumulado

1700m

Desnivel negativo acumulado

1550m
Comienza la aventura. Abandonamos la ciudad buscando el norte.

Esta es una etapa en la que el ciclista debe ser conservador, ya que aunque los dos puertos no presentan especiales complicaciones técnicas, si alternan zonas de ascenso tendido con algunas rampas de desnivel superior al 15%, lo que puede minar nuestras fuerzas de cara al último repecho de la etapa. Es, por lo tanto, una etapa en la que prima la inteligencia del ciclista escalador.

Abandonamos Pontevedra para enfrentar los primeros metros por el entorno natural de la Xunqueira de Alba, uno de los múltiples regalos de los que la naturaleza ha dotado a la ciudad.

Enfrentamos a continuación el primer ascenso, primero por asfalto, hasta llegar a la falda del monte Castrove. Las primeras rampas duras nos sorprenden con una superficie de cemento que, luego, pasará a ser un camino de tierra. Este tramo que se va suavizando y nos conduce hacia la cima de este monte que es el techo de la etapa (608m).

Llegando a la cumbre unas vistas, que no dejan a nadie indiferente, nos muestran la ría de pontevedra y, en pocos metros, cambiamos la panorámica por la de la ría de Arosa, la cual nos llama con un divertido descenso por pistas de tierra y hierba.

Desde aquí avanzamos unos kilómetros por una senda que serpentea en llano, siguiendo el Rego de San Martiño, que abandonamos para atravesar la localidad de Barrantes. Desde aquí accedemos a las márgenes del río Umia, por las que circulamos buscando las laderas del siguiente puerto, mientras contemplamos los viñedos donde crece el albariño, el oro líquido de estas tierras del valle del Salnés

Llegamos así las faldas del monte Xiabre. La primera rampa presenta algo de dureza por su inclinación, pero enseguida se suaviza, reservando algunas de sus zonas mas difíciles para el último kilómetro, llegando así a los 565m de altura.

El descenso se vuelve más acusado a media ladera y, sin excesivas complicaciones técnicas,salvo alguna zona con piedras sueltas por la acción del agua, nos va llevando hasta la localidad de Caldas de Reis, por la que cruzamos el río Umia para enfrentar los últimos kilómetros, no sin antes superar un último ascenso, que nos regala alguna rampa exigente en su inicio.

Finalmente llegamos por asfalto a la localidad de Moraña, que enclavada entre bosques tradicionales y regada por el río Umia y sus cientos de regatos y ríos procedentes de sus montes, nos regala un entorno natural que hara las delicias de corredores y acompañantes.

Half Epic Race