Etapa 1

(Pontevedra) - Moraña

Distancia

70km

Desnivel positivo acumulado

1500m

Desnivel negativo acumulado

1400m
Comienza la aventura

Esta es una etapa muy rodadora, en la que apenas hay tramos técnicos y que se caracteriza por los largos tramos de subida continua pero muy tendida.

Abandonamos Pontevedra, para enfrentar los primeros metros por el espectacular entorno de la ribera del río Lérez, uno de los múltiples regalos con los que la naturaleza regala a la ciudad de Pontevedra y a su ría.

En el Km 9, después de un pequeño enlace por asfalto, comenzamos el ascenso. Las primeras rampas son duras pero cortas y, poco a poco, se van suavizando, conduciéndonos hasta las faldas del Monte Coirego, alcanzando muy cerca del observatorio astronómico la cota máxima de la etapa (670m)

Desde el punto anterior comenzamos a descender combinando caminos, algún tramo de asfalto y sendas, aunque a mitad de este tramo debemos superar alguna de las típicas corredoiras tradicionales con firmes empedrados, que nos harán afinar la trazada para que la rueda trasera no patine. Pedaleamos, en este punto por bellísimas aldeas de la montaña pontevedresa, donde los gallegos, durante cientos de años, han dibujado pueblos y muros de piedra sobre un impresionante lienzo verde.

Acabamos el descenso cruzando el río Lérez sobre un puente de origen romano y al que llegamos atravesando la magnífica aldea de Pedre, sorprendente por sus agrupaciones de hórreos y su magnífico estado de conservación. Un lugar mágico que nos traslada en el tiempo.

Después de cruzar el río comenzamos de nuevo un ascenso tendido, primero por asfalto y luego por pista forestal ancha. A medida que vamos ganando cota los horizontes se agrandan y nuestra vista se sorprende con multitud de valles y montañas desde los que llegamos a divisar las rías de Pontevedra y Arosa.

En el Km 57 alcanzamos la segunda cima de la etapa, comenzando un rapidísimo descenso por pista que nos acerca a las dos últimas colinas.

Finalmente llegamos por asfalto a la localidad de Moraña, que enclavada entre bosques tradicionales y regada por el río Umia y los cientos de regatos y ríos que proceden de sus montes, nos regala un entorno natural que hará las delicias de corredores y acompañantes.

Track

Half Epic Race